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domingo, 12 de enero de 2014

¿COMO ESTUDIA USTED

La pregunta parece pueril, pero no siempre todos los estudiosos saben estudiar. La práctica
educativa nos enseña cuántas dificultades presentan las lecciones aun para los estudiantes
más inteligentes La falla a veces está en la poca amenidad de la lectura y casi siempre en la
falta de método del lector. El primer impedimento lo salva la acertada elección de libros
gracias al consejo de personas experimentadas; el segundo, la meditación y el ejercicio.
¿Es usted un tragalibros? ¿Reflexiona sobre lo leído después de cada frase, cada parágrafo,
cada capítulo o concluida la obra? La respuesta a estos interrogantes aclara todos los enigmas.
Si usted traga los libros, y las lecturas se suceden sin orden, olvida porque no comprende la
intención general de la obra, y sólo recuerda algunos pocos pasajes que lo impresionaron
vivamente, y muchas veces sin conexión entre ellos. La lectura debe ser pausada, pues de lo
contrario, atosiga, como el alimento que comemos de prisa. Además, discretas interrupciones
para fijar la atención en otros hechos, procuran descanso y dan lugar a que el subconsciente
elabore lo leído.
Algunas personas se detienen a reflexionar sobre cada frase. El procedimiento, aunque
aparentemente sesudo, es inconveniente. Nunca una frase representa una unidad completa;
depende de lo antes dicho y del texto que sigue. Aislada es como estudiar la arquitectura de
una catedral arrancando ladrillo por ladrillo. Otros prefieren analizar cada parágrafo; aunque
conveniente, es más adecuado analizar cada capítulo, pues los parágrafos son el andamiaje
menor de la idea directriz, y ocurre a veces que nos llevan, considerados por separado, a
sutilezas innecesarias. Por último, el momento de verdadera y necesaria reflexión llega
cuando se concluye de leer la obra. Entonces sí, analice, pese las ideas contenidas, haga la
crítica, y después, aunque hayan quedado varias cuestiones sin aclarar, deje el libro para otra
oportunidad. El subconsciente representa aquí un gran papel: tiempo después,
comprendemos cosas que no descubriéramos leída la obra. Además, otras lecturas
posteriores aumentan la comprensión. Vuelva entonces al libro, y la segunda lectura será
verdaderamente provechosa.
Muchas personas tienen la costumbre de tomar notas aisladas; de muy poco o nada sirven.
Una pila de materiales no es una casa. Resuma por escrito cada capítulo y así, terminada la
lectura, tendrá un esquema básico que fue el del autor al planear la obra. Tendrá la idea
madre, libre de las comparaciones y frases accesorias que en el texto ayudan a presentarla.
Ahora, muchos de ustedes se preguntarán: ¿Qué relación guarda la lectura con la
mnemotecnia? La respuesta involucra la finalidad de este apartado, pues si los ejercicios
fueron bien practicados y desarrollaron la memoria, el intelecto, la contraprueba está en el
grado de aprovechamiento de lo leído Las reglas por nosotros estudiadas son de indiscutida
utilidad, sirven prácticamente, pero nunca pueden ser la finalidad de una persona que desea
tener buena memoria. Sirven como guía y ejercicio; su paciente repetición desarrolla las
facultades naturales, despierta el juego de luces rojas y azules del cerebro, desarrolla la
atención, prepara para recordar sin ayuda de artificios.
Después de la fractura de una pierna, soldado el hueso, el médico ordena caminar con ayuda
de bastones. La razón está en los músculos debilitados por una forzada inactividad. Arrojar
los bastones es el primer gesto del paciente, recuperada la antigua flexibilidad de los
miembros. Arrojar lejos de sí los argumentos mnemotécnicos debe ser, bien ejercitadas las
facultades débiles, la finalidad de quien recurrió a nuestros consejos. Sabremos el momento
de la cura cuando la memoria llene estos tres requisitos:
1) FIEL: devuelva con exactitud y en el momento preciso todo recuerdo que se le haya
confiado, cualidad preciosa en la conversación, transacciones y operaciones comerciales, y en
los demás órdenes de la vida.
2) TENAZ: los recuerdos son durables y las cifras registradas en el cerebro están a su
disposición mientras son útiles.
3) UNIVERSAL: retiene con la misma facilidad hechos, rostros, nombres, direcciones, fechas,
argumentos, precios, detalles, etc.
Estas tres condiciones indican armonía en las funciones cerebrales, y una vez más lo
repetiremos, esa armonía es inteligencia, y la inteligencia se apoya en la ejercitación adecuada
de las facultades débiles.