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miércoles, 6 de mayo de 2015

Pensar en puertas nos hace olvidar… literalmente

Pensar en puertas nos hace olvidar… literalmente
Imagen: Las puertas ejercen una influencia sobre nuestra memoria [Fuente: Alan Walker]
Autor: Adrian TrigliaFuente: psicología y mente 

Pensar en puertas

Muchas veces ocurre que, al pasar de un sitio a otro, olvidamos lo que íbamos a hacer. Es frecuente que esto ocurra cuando trazamos recorridos a los que ya estamos acostumbrados: ir al trabajo, a la escuela, etc. Nos damos cuenta, así, de que hemos tomado subconscientemente la ruta hacia nuestra oficina cuando en realidad queremos ir a visitar a un amigo, sólo porque ambas rutas comparten el tramo inicial y estamos más acostumbrados a ir hacia el trabajo que a visitar el piso del compañero. Esto se explica porque, al haber pasado tantas veces por el mismo sitio, nuestro cerebro codifica esta ruta como el camino a seguir por defecto, le da al botón del “piloto automático” y, mientras nuestros pies nos llevan tranquilamente por la ruta equivocada, nosotros podemos dedicarnos a pensar en otras cosas más interesantes. Sin embargo, en otras ocasiones nos olvidamos totalmente de lo que íbamos a hacer cuando estamos en nuestra propia casa, un sitio que frecuentamos tanto que no hay una “ruta por defecto”.  En estos casos, lo único que queda en nuestra consciencia es una sensación de haber tenido un objetivo muy claro segundos atrás, un propósito que ya no existe más que como una desorientación inexplicable. Además, como consecuencia de este aturdimiento nos cuesta recapitular mentalmente las acciones que hemos llevado a cabo justo antes de encontrarnos donde estamos y, quizás por eso, no advertimos que lo último que hemos hecho antes de que nuestro destino desapareciera de nuestra mente es… pasar por una puerta.

Secuencias cortadas

Sorprendentemente, la clave de estos pequeños misterios cotidianos podría estar justamente ahí, en las puertas. Existen indicios de que pasar por una influye en nuestros recuerdos de manera inconsciente y que, en realidad, el simple hecho de imaginar que pasamos por una puerta puede causar estos borrones de memoria (Radvansky et al, 2011) (Lawrence & Peterson, 2014). Es decir, que pensar en puertas puede facilitar que olvidemos el hilo conductor de lo que estábamos haciendo. La explicación es problemática, pero podría ser la siguiente: las puertas actúan como divisores de nuestros recuerdos. Quizás por cuestión de rendimiento, nuestro cerebro parte nuestro flujo de experiencias en porciones más pequeñas. En ese sentido, la representación mental de una puerta actuaría como desencadenante de una de estas divisiones ejercidas sobre nuestra mente, cortando inconscientemente la “narración” de los hechos que vamos viviendo. Podemos pensar en estos fragmentos como las tomas cinematográficas que dividen una película cualquiera. De manera fortuita, aspectos importantes a la hora de desarrollar un plan de acción pueden perderse en este proceso de “corte” y no pasar al siguiente fragmento: por eso muchas veces nos levantamos del sofá y terminamos paralizados por la incerteza unos metros más allá.

¿Sólo ocurre al pensar en puertas?

Sin embargo, por esta misma lógica hay otros elementos que pueden tener el mismo efecto sobre nosotros. Por ejemplo, se ha llegado a observar cómo las frases que introducen una discontinuidad temporal producen el mismo efecto. Así, cuando leemos algo parecido a “una semana después…”, nuestra capacidad para asociar recuerdos es menor para aquellos recuerdos que se encuentran a uno y otro lado de esa división temporal si los comparamos con recuerdos que se encuentran en un sólo fragmento (Ezzyat et al, 2010). Es también por este mecanismo de división por lo que es tan fácil tener la necesidad de releer las últimas líneas después de darnos cuenta de que la narración que estamos leyendo ha dado un salto en el tiempo o en el espacio (y, por lo tanto, es diferente a la última que recordamos). La culpa no es del libro, ni tiene por qué ser debido a que  lo que leemos carezca de interés. El responsable de que sucedan estas cosas es el sistema de ensamblaje de recuerdos que opera en nuestro cerebro.
Esto último es interesante porque resalta en carácter simbólico de este proceso. No es que estemos biológicamente predispuestos a olvidar al pensar en puertas, es que este es un efecto secundario de la carga simbólica de estos artefactos. Esto significa que prácticamente cualquier otro fenómeno perceptivo puede producir en nosotros el mismo efecto si subconscientemente le asignamos un significado similar al que suelen tener las puertas. ¿Oyes eso? Son los psicoanalistas, que ya están afilando sus lápices.

Referencias bibliográficas:
  • Ezzyat, Y. y Davachi, L. (2010). What constitutes an episode in episodic memory? Psychological Science, 22(29), pp. 243-252.
  • Lawrence, Z. y Peterson, D. (2014). Mentally walking through doorways causes forgetting: The location updating effect and imagination. Memory, doi:10.1080/09658211.2014.980429
  • Radvansky, G. A., Krawietz, S. A. y Tamplin, A. K. (2010). Walking through doorways causes forgetting: Further explorations. The Quarterly Journal of Experimental Psychology, 64(8), pp. 1632-1645.

domingo, 13 de enero de 2013

¿Qué es la memoria humana?


cortesía ojocientifico;
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La memoria es sólo una de las tantas y tan complejas funciones de nuestro cerebro. Aunque bien sabemos que no se trata de una característica exclusiva de nuestra especie, también sabemos que nosotros la hemos desarrollado como ninguna otra y nos ha permitido evolucionar como la más compleja de todas pero en realidad, ¿te has preguntado qué es la memoria humana? Echémosle un vistazo a algunas de sus descripciones.

La memoria del Hombre

Pensando un poco la cuestión, podríamos decir que se suele referir a la memoria humana como la habilidad o la capacidad de nuestros cerebros para guardar, almacenar, codificar, retener y posteriormente recordar datos e información sobre experiencias de toda índole.
Es básicamente una función cerebral, un fenómeno de la mente que permite al organismo codificar, almacenar y recuperar información. Surge como resultado de complejas conexiones sinápticas repetitivas entre las neuronas, en el sistema nervioso central del cerebro de cada uno de nosotros.
Tómate un instante para analizar cómo serían las cosas si no tuvieras o si no te funcionara la memoria amigo... Así es, simplemente serías un desastre, no sabrías nada de nada, ni siquiera serías capaz de utilizar un lenguaje, por ende no serías capaz de aprender más que por la experiencia y el instinto y ya no serías tan diferente del resto de los animales, ¿no?
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Por eso la memoria humana es única y tan especial en nuestra especie. Pero para recopilar, almacenar y tener al alcance de la mano toda la información que nuestra mente requiere de forma inmediata, deben ocurrir ciertas cosas y no son nada sencillas. En el momento en que así se necesita: intervienen varios procesos que son en extremo complejos.
Estos aún no están del todo claros para los científicos, que aún hoy están lejos de comprender los procesos y elfuncionamiento de la mente humana completamente. De todas maneras, suelen señalarse determinados tipos de memoria (por decirlo de algún modo) o determinadas formas en las que la memoria trabaja, las cuales detallaré brevemente a continuación, pero antes te propongo echarle un vistazo al siguiente vídeo.
En él se amplían varios otros detalles sobre la naturaleza de la memoria humana, su funcionamiento y entre otras cosas, su ubicación. Es breve pero realmente interesante...

Tipos de memoria humana

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Memoria sensorial

Es la capacidad de registrar información a través de los sentidos. Este mecanismo de la memoria tiene una gran capacidad para procesar una alta cantidad de información al mismo tiempo pero durante un lapso relativamente corto, de hecho, se desarrolla entre los 200 y 500 milisegundos. Los principales sentidos que trabajan en la memoria sensorial son los de la visión y el oído.

Memoria a corto plazo

También conocida como memoria operativa, se desarrolla cuando la información queda registrada a partir de la interacción con el medio. Aunque esta herramienta de obtención de información está disponible por más tiempo que por la memoria sensorial, la capacidad de absorber datos no supera los 7 elementos por cada 10 segundos.

Memoria a largo plazo

La memoria a largo plazo es como un vivo almacén de información y nos referimos a esta cuando hablamos de la memoria en general. Es donde se almacenan las experiencias, los recuerdos vividos, lo que sabemos acerca del mundo, conceptos, estrategias de vida, etc., básicamente, allí reside todo lo que conocemos.

Memoria procedimental o implícita

Es la que refiere a nuestro inconsciente, es la que se desarrolla por ejemplo cuando realizamos algún movimiento físico inconscientemente. Viene a ser una suerte de memoria motriz, en términos triviales, diríamos que ocurre cuando podemos “poner en automático” nuestro cuerpo para que haga algo que estamos tan acostumbrados a hacer que nuestra memoria puede repetir el movimiento casi que sin darnos cuenta de ello.
Finalmente voy a compartir con ustedes el tráiler de una película que trata sobre alguien que perdió la memoria a corto plazo y los problemas que esto le ocasiona. Espero les guste.
La memoria humana es más que sorprendente, ¿qué otras características conoces sobre sus funcionamiento?