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lunes, 2 de abril de 2012

Aquí hay un par de métodos para combatir la monotonía

Cambia la perspectiva

Así de sencillo:Combatir monotonía
  • Siéntate cada día en una posición distinta en clase. Si acostumbras a estar siempre en los últimos lugares, mañana ocupa uno de los lugares en primera fila, en el centro de la clase; pasado prueba en las filas intermedias pero en uno de los lados; al día siguiente al final en un extremo de la fila; …
  • Cambia tu mesa de estudio a otro lado de la habitación. Es suficiente con que rotes la posición
  • Cuando te vas a sentar en el autobús o en el metro, escoge un sitio distinto al que sueles coger. Si siempre te sientas al principio, ve hasta el final del vehículo, por ejemplo
  • Siéntate a comer en otro lado de la mesa. Utiliza otra silla
  • Que, a pesar de que ver la televisión no sea lo mejor que puedas hacer para tu desarrollo mental, la ves, entonces siéntate en un sitio distinto cada vez. En el suelo, al otro lado del sofá, en una silla, tumbad@, de rodillas, de cuclillas, de pie en el suelo, de pie en un taburete, …
  • Échale un vistazo a un mapa en Internet o en papel y fíjate por dónde pasas cada día para ir a la biblioteca, al trabajo, al supermercado, …
  • Túmbate en el suelo de tu habitación de estudio durante 5 minutos, boca arriba y en silencio. Observa cómo son las cosas desde esa altura

Haz lo mismo pero de otra forma

  • Lee ese libro que te está resultando tan pesado de las siguientes formas: Del final al principio; pasando las páginas al revés; saltándote capítulos y secciones; colocándolo con las hojas al revés (como si tuvieses delante el libro de otra persona que está leyendo en frente tuya); empezando a leer por una parte del libro seleccionada al azar; …
  • ¿Siempre haces el mismo recorrido cuando das un paseo, cuando vas a clase, al trabajo, al gimnasio, a la academia, …? Cámbialo. Aunque el que utilices habitualmente sea el más corto o el más breve, varía la ruta
  • Cuando vas andando por la calle, ¿miras siempre para abajo, al suelo? Eleva la vista. Fíjate en cosas como las primeras plantas de los edificios (o mejor en las últimas), las copas de los árboles o el techo de los coches
  • Varía tu dieta. Compra alimentos distintos. No tienes por qué gastarte más dinero. Simplemente cambia de productos
Si la monotonía te embarga en tu vida cotidiana, lo arriba expuesto no necesariamente va a acabar con ella. Probablemente necesitarás introducir cambios más profundos. Pero estas recomendaciones sin duda te ayudarán hasta el punto de que quizás algunas de ellas hagan de pasarela hacia el cambio más trascendente que necesites en este momento.

¡Acción!

¿A qué esperas? La próxima tarea rutinaria que vayas a realizar, hazla desde una perspectiva distinta o de otra forma. Fíjate en lo que ves, oyes y sientes. ¡Ya! ¿A qué esperas?