Cortesia de: MuyInteresante.
Leer a Franz Kafka puede hacernos más inteligentes, según revela un
nuevo estudio de la Universidad British Columbia y la Universidad de
California.
La clave está en el surrealismo presente en textos como Un médico rural, escrito por Kafka en 1918. Según explica Travis Proulx, coautor de un estudio que publica la revista Psychological Science, "el significado de
una cosa es una asociación esperada con nuestro propio entorno". Así,
por ejemplo, el fuego se asocia con calor extremo, de modo que poner la
mano sobre una llama y sentir de repente un frío extremo sería una
“amenaza” para el significado de fuego.”Sería desconcertante, porque no tendría sentido”, explica Proulx. Y esa es la sensación que causan algunos textos de Frank Kafka.
Para comprobar sus efectos sobre el cerebro, Proulx y sus colegas pidieron a una serie de voluntarios que leyeran la historia de Un médico rural, en la que se suceden acontecimientos disparatados, mientras otros compañeros leían una versión diferente del mismo relato reescrita de forma que todo cobraba sentido. A continuación se les propuso un ejercicio de gramática, que los que habían leído al auténtico Kafka resolvieron con mejores notas.
“Las personas nos sentimos incómodas cuando las asociaciones que
esperábamos resultan violadas, y eso crea un deseo inconsciente de dar
sentido a lo que nos rodea”. Esa sensación incómoda puede venir de una
historia surrealista y “nos incita a aprender nuevos patrones cerebrales, a desarrollar una mayor capacidad de aprendizaje” , concluyen los investigadores.
"Toda persona puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro" Santiago Ramón y Cajal. Premio nobel de Medicina (1906)
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martes, 27 de marzo de 2012
Artículo recomendado: 50 herramientas de Mapas Mentales para estudiar
07 Aug, 2009
por Luis.
Si utilizas el ordenador para elaborar tus Mapas Mentales/Conceptuales, Mind Mappers te ofrece un Mapa Mental el que puedes ver las principales herramientas para la creación de los mismos.
Estando actualizada en el momento de su creación (30 de Julio de 2009), la lista seguro que irá creciendo. Aunque puede que quede obsoleta en unos pocos meses debido al ritmo de aparición de nuevas herramientas. En cualquier caso lo que pretendo es que veas la variedad de programas que tienes disponible para hacer Mapas.
Compararme sí, pero conmigo mism@
07 Aug, 2009
por Luis.
La competencia más feroz está dentro de ti. Tú mism@ eres quien
puede hundirte o subirte a la cumbre en un instante. Algo que ocurre
demasiado habitualmente es que desde que somos niñ@s nos comparan con
otr@s. Si éste no ha sido tu caso, puedes parar de leer este artículo porque no te va a hacer falta.Lo que ocurre al final, cuando estás en edad adulta o más que adulta, es que vas a tener como referencia a los demás. Vas a saber si estás haciéndolo bien o no según cómo te veas al compararte con otras personas. Por ejemplo:
Paz ha acabado ya la carrera. Empezó conmigo y a mí me quedan como mínimo 2 años más
Miguel aprueba todo con la máxima nota, mientras yo no hago más que sacar aprobados raspados y eso cuando lo consigo. Que no es siempre
Mi amiga Azucena ya está trabajando, ganando un montón de dinero, con coche, casa y yo todavía estoy aquí, sin ni siquiera expectativas de encontrar un trabajo estable y ni un miserable ciclomotor de tercera mano
Ésto tiene algunos serios inconvenientes:
- Te deja en mala posición para seguir adelante
- Tiene connotaciones negativas que merman tus energías
- Demuestran frustración e impotencia
- Te estás diciendo a ti mism@ que no lo estás haciendo bien, que estás fracasando
- No deja lugar para alternativas, te perpetúa en la misma situación
No es justo
En la mayoría de los casos:- Esa otra persona con la que te comparas tiene alguno, muchos o todos los siguientes:
- (Estudiar) sabe hacerlo o sabe hacerlo mejor que tú, de forma más eficiente
- dispone de más tiempo
- cuenta con un lugar de estudio más acondicionado que el que tú utilizas
- tiene más recursos (biblioteca muy cerca, libros, material, …)
- va a las tutorías y tú no
- toma apuntes y tú no
- cuida su alimentación
- practica deporte
- está san@ (y a lo peor tú no)
- se encuentra en paz consigo mism@
- duerme lo suficiente
- tiene una gran autoestima
- está motivad@
- tiene claro cuáles son sus objetivos
- le encanta lo que estudia, es su pasión
- Se compara con los demás, entonces:
- se lamenta de lo lentamente que progresa
- sólo piensa en que los demás corredores siguen entrenándose y compitiendo y él todavía utilizando muletas
- se imagina los ejercicios físicos que los demás corredores hacen en el gimnasio, levantando mucho peso y él sin poder andar por sí mismo
- ha perdido el apetito
- no consigue conciliar el sueño
- cierra los ojos y sólo ve imágenes de sí mismo fracasando en la siguiente carrera por falta de forma física
- oye los abucheos del público en el estadio porque llega el último a la meta
- siente que está decepcionando a sus seguidores
- …
- Se compara consigo mismo, entonces:
- se alegra porque la semana anterior estaba en una silla de ruedas y ahora ya lleva muletas
- mantiene una alimentación equilibrada
- está seguro de sí mismo y de que va a volver a competir al máximo nivel cuanto antes
- mantiene unos hábitos de sueño correctos
- visualiza imágenes de él volviendo a ganar carreras de máxima categoría
- está en control de todo lo que depende de él
- escucha la ovación del público desde las gradas
- recuerda la sensación de satisfacción que conlleva llegar el primero
- …
¿Cuál de las dos situaciones anteriores…
es más justa?
es más beneficiosa?
es menos estresante?
¿Cuál es la mejor postura para estudiar?
14 Aug, 2009
por Luis.
Siente tu cuerpo
Uno de los artículo más leídos en El Arte de la Memoria.org es “¿Cuál es la mejor estrategia para estudiar?” Se resume en lo siguiente: Utiliza lo que mejor te funcione a ti. El mismo principio se aplica buscando la postura ideal para estudiar. Y al hablar de postura me refiero a la corporal. Sentad@, de pie, tumbado, inclinado hacia un lado u otro, …Seguro que sabes cuáles son las normas generales pero, por si acaso y a grandes rasgos: Sentad@, cómodamente pero no demasiado (nada de estar tumbad@); espalda recta; guardando simetría (no vale una pierna hacia un lado y la otra en el centro); piernas formando un ángulo recto entre pantorrilla y muslo; hombros a la misma altura; antebrazos apoyados en la mesa.
¿Para qué quiero encontrar la postura ideal de estudio?
- Para leer/estudiar más en menos tiempo
- Para cansarte menos estudiando
- Para comprender mejor
- Para memorizar más fácilmente
- Para aumentar tu rendimiento desde tu propio cuerpo
- Para aumentar y mantener durante más tiempo la concentración
- Para corregir malos hábitos corporales (posturas) y meterte al 100% en la tarea
- Para darte cuenta de cuándo tienes que parar. Por ejemplo: cuando,
aun con postura correcta puede ocurrir lo siguiente y no darte cuenta:
- no consigues rendir a nivel alto por el cansancio acumulado hasta ese momento. Entonces… ¡Descanso!
- has entrado en un círculo vicioso. Lees utilizando la Regresión (vuelves a leer una y otra vez el mismo párrafo para intentar comprender algo que no tienes claro). Entonces… ¡Descanso!
- tienes sueño. Entonces… ¡Descanso!
- te duele la cabeza. Entonces… ¡Descanso!
- te molesta alguna parte del cuerpo (espalda, cuello, …) a consecuencia de una mala postura. Entonces… ¡Descanso!
- …
- Para que, en definitiva, tu sesión de estudio sea más productiva
¿Qué tener en cuenta?
- Tensión en los músculos, del cuerpo en general y espalda, cuello y cara en particular
- Excesiva presión en el bolígrafo, por ejemplo
- Verticalidad (estás inclinad@ o no)
- Simetría (un hombro más alto que otro, una pierna colocada de forma distinta a la otra, …)
¿Cuándo?
- En cualquier momento dado durante la sesión de estudio
- Siempre que notes que hay algo que no funciona bien
¿Hasta cuándo?
Hasta que empieces a ver que, cuando haces nuevas comprobaciones, no tienes nada que cambiar. Te encuentras en la postura ideal (para ti)¿Cómo?
- Para por un momento de hacer lo que estés haciendo en un determinado momento. Por ejemplo: si estabas leyendo, utiliza el final de un capítulo o una sección del libro para parar
- No te muevas
- Fíjate en tu cuerpo, no sólo en la postura, sino en las distintas
partes de tu cuerpo y si se queja alguna. Por ejemplo, de arriba a
abajo:
- Cabeza: ¿Muy inclinada hacia delante?, ¿te sientes mejor si la elevas un poco?
- Cara: ¿músculos contraídos?, ¿dentadura cerrada con fuerza?
- Frente: ¿ceño fruncido?
- Cuello: ¿te molesta?, ¿todo bien?
- Hombros: ¿a la misma altura?
- Espalda:
- Parte superior: ¿Arqueada?, ¿notas una ligera molestia? Prueba a erguirte un poco. ¿Qué ocurre?, ¿mejor?
- Parte inferior: ¿tocando con el respaldo de la silla?; si no, ¿te sientes cómod@?
- Piernas: ¿en la misma posición?
- Pies: ¿uno encima de otro?, ¿a la misma altura?, ¿pisando algo?
- Cabeza: ¿Muy inclinada hacia delante?, ¿te sientes mejor si la elevas un poco?
- Cambia todo aquello en lo que hayas notado algún tipo de molestia. Comprueba la diferencia.
- Comienza de nuevo en el punto 1. en la siguiente parada. Hazlo entre 2 y 3 veces al día hasta que hayas encontrado tu postura ideal.
Conclusión
Utiliza lo que mejor te funcione a ti. Seguro que siguiendo las normas generales que enumeraba al principio del artículo no llegas a una postura muy distinta de la que encuentras escuchando a tu cuerpo, percibiendo lo que siente, viendo cómo reacciona. Pero también estoy seguro de que no va a ser exactamente la misma que te proporcione todas las respuestas al “¿Para qué?” de arriba.
¿Cuál es la mejor postura de estudio
para ti? (sentad@ en silla con apoya brazos o sin ellos, butaca; tumbad@
en sofá; en sillón reclinado; inclinad@; de rodillas; en cuclillas; …)
Sólo sé que no sé nada (Sócrates)
14 Aug, 2009
por Luis.
Introducción:
Cuanto más aprendo, más me doy cuenta de que no sé tanto como yo pensaba.Es muy fácil caer en el error de creer que se sabe todo sobre algo en concreto. Por ejemplo, a lo mejor terminas una carrera y cuando hablas con alguien sobre un tema del que te han examinado en la Universidad, piensas que la otra persona (como no tiene estudios superiores en ese campo) no sabe de qué está hablando.
A mí me ha pasado. Yo he estado en esa situación en la que he creído que sabía más que la otra persona en esa conversación hablando sobre algo que yo había estudiado en la Universidad. Craso error. Si me siento superior (sé más) por haber estudiado la carrera, me estoy autolimitando. Estoy cerrándome a que esa otra persona me pueda enseñar algo. Es verdad, a lo mejor no me puede enseñar algo nuevo sobre lo que yo he estudiado en la Universidad (a lo mejor sí) pero seguro me podrá enseñar sobre otras cosas.
Cuando etiqueto a alguien y sus conocimientos según su nivel de estudios, estoy elevando un muro que evita el flujo normal de información. Y, de nuevo, me autolimito. Estoy impidiendo que me pueda enseñar algo muy valioso que pueda o no tener algo que ver con los estudios de la carrera (eso es irrelevante).
Algunos ejemplos de sobre quién/qué se aprende y mucho serían:
- Un@ niñ@
- Un animal
- Un insecto
- una planta
- un@ ancian@ sin estudios de ningún tipo
- un bebé
- un paisaje
- …
¿Qué ocurre si la otra persona sabe más?
De todas formas, también ocurre que, incluso sin haber estudiado la misma carrera o carrera alguna, esa otra persona puede enseñarme cosas. Puede que no me guste, puede que mi ego se sienta atacado y no quiera reconocer que esa persona sabe más que yo sobre ese tema en concreto. Cuando eso ocurre siempre tengo al menos estas dos opciones:- Aceptarlo como tal, como una cosa más que puedo aprender
- Ignorarlo. De forma que no lo acepto y me cierro a que esa persona sin estudios pueda saber más sobre lo que yo he estudiado en la carrera universitaria. Lo que ocurre en este segundo acaso es que pongo freno a mi crecimiento. Como persona primero y como profesional o estudioso en ese campo, en segundo lugar.
Intrusismo:
Estudiar una carrera y acabarla no significa que se sepa todo sobre ello. Cuántas veces habrás oído decir: “Adolfo no tiene carrera pero sabe mucho más que los que salen de la Universidad”.Una situación en la que puedes sentirte superior se puede dar en el caso de los “intrus@s”. Eso ocurre cuando hay personas que trabajan en el mismo campo que tú, que no han estudiado una carrera o no la misma que tú pero que realizan funciones específicas de esa titulación (Informática es un caso muy común, por ejemplo). Es muy fácil caer en la tentación de decir “yo sé más, yo valgo más porque lo he estudiado en la Universidad. Estas personas nunca pueden llegar a saber más que yo”. Y a lo mejor es verdad para ciertas cosas, pero no tiene por qué ser cierto para muchas otras más. Cuando estudias en la Universidad te enseñan una gran cantidad de cosas. Pero siempre desde la perspectiva del profesor y las directrices que se le dan. Es cierto que sales con una capacidad de absorción de datos y de aprendizaje grande. Pero no sales sabiéndolo todo. Hay muchas cosas que no te cuentan en las clases de Universidad. Unas veces porque no da tiempo, otras veces porque no se puede incluir en el programa de estudios, otras veces porque se opta por no incluirlo en el programa.
Lo mismo ocurre con la experiencia. Cuando sales de la universidad tienes mucha teoría asimilada. Pero no tanta experiencia. Sobre todo si has estudiado en países como España. Donde la teoría es la base fundamental de lo que se aprende en la Universidad. Cuando terminas sabes mucho sobre lo que te han enseñado pero has hecho muy poquito o nada (salvo en unos pocos casos) en el campo de la experiencia. Y eso es algo en lo que cualquiera que lleve un tiempo trabajando, ya te saca ventaja. O lo que es lo mismo, sabe más sobre muchas cosas.
Beneficio:
Aunque la competencia no es la cuestión. Puedes encontrarte con formas de resolver problemas profesionales de otra forma distinta a como te han enseñado en la Universidad. Voy aún más lejos. No solamente distinta sino además de una forma que en la Universidad te habían dicho que no era posible resolver. Si te ves diciendo “mira , eso es imposible. No se puede hacer así porque en la Universidad me han enseñado que eso son patrañas. Cuando te veas en esa situación, puedes hacer una de dos cosas:- no seguir escuchando y desacreditar a esa persona por ignorante, dando crédito absoluto a lo que te han contado en la universidad o
- escuchar con curiosidad. Ver qué es lo que la otra persona tiene que decir y comprobar si es cierto o no, si funciona o no. Luego entonces puedes hacer los juicios de valor que te parezcan. ¿Y si resulta que la barbaridad que te ha dicho (en contra o de forma radicalmente opuesta a lo que te han enseñado) funciona?; ¿Y si resulta que es más fácil y más efectivo que lo que te han enseñado a ti? Lo que ocurre es que ¡te estarás perdiendo la oportunidad de aprender! De aprender de una persona que no ha estudiado o no ha estudiado la misma carrera que tú, de acuerdo. Pero estarás autolimitándote. Estarás levantando una barrera a tu crecimiento.
¿Piensas que al estudiar en la Universidad sabes más o menos que alguien que no tiene una carrera universitaria?
¿Alguna vez has aprendido algo de alguien que tiene menos estudios que tú?
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