Via Revista Quo;
Conoce el posible escenario que desatará la nueva pastilla para la memoria
Incrementar nuestra memoria no es ciencia ficción. Actualmente diversos fármacos se encuentran en ensayo clínico o podrían estar en el mercado en menos de cinco años.
Estos fármacos también se conocen como “drogas inteligentes” o nootropicos, que viene de noos, “mente” y tropei, “fomentar”.
A inicios de los noventa surgieron libros que recomendaban dietas, fórmulas o plantas para mejorar el funcionamiento del cerebro, y en la actualidad existe un gran mercado para esos productos. Sin embargo, aún es necesario investigar más acerca de sus benefi cios.
Otros fármacos se basan en investigaciones de cómo funciona nuestro cerebro. Eric R. Kandel, científi co que recibió el Premio Nobel por sus estudios sobre el aprendizaje y la memoria, halló que el aprendizaje ocurre a nivel de las sinapsis (la unión entre dos neuronas), y que la sinapsis se puede facilitar al activar una proteína conocida como CREB.
Esta proteína tiene un papel muy importante en el aprendizaje de animales de laboratorio.
En 1998, Kandel fundó una compañía llamada Farmacéutica de la Memoria, en la que se está trabajando en el desarrollo de fármacos que incrementen la cantidad de CREB en el sistema nervioso humano y así facilitar la formación de memorias a largo plazo.
Una de las sustancias más prometedoras es la MEM1414, y si los ensayos clínicos funcionan adecuadamente, este fármaco podría salir al mercado en 2012.
Algunos otros fármacos se están desarrollando con base en otros mecanismos cerebrales.
Para que una neurona incremente naturalmente la CREB, es necesario abrir ciertos canales de su membrana para que permita el paso de iones positivos dentro de la célula.
El MEM1414 podría salir al mercado en el año 2012.
Estos iones disparan una cascada de eventos que llevan a la activación de CREB. Uno de estos canales es conocido como NMDA.
En 1999, Joseph Tsein descubrió que incrementar el número de receptores NMDA en el hipocampo de ratones (área del cerebro involucrada en la memoria) aumentaba su memoria espacial.
A raíz de este hallazgo, en Pennsylvania, EU, están tratando de desarrollar fármacos para incrementar estos receptores.
Sin embargo, aún se requiere evaluar sus efectos secundarios y ver si podrían intensificar otros procesos, como la percepción del dolor.
Además, será necesario resolver problemas éticos relacionados con proporcionar a niños, adolescentes y adultos píldoras que eleven funciones como la inteligencia, la memoria y la atención.
Originalmente publicado en la edición 164 de la revista Quo.
"Toda persona puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro" Santiago Ramón y Cajal. Premio nobel de Medicina (1906)
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jueves, 27 de diciembre de 2012
La ciudad en contra del cerebro
Via revista Quo;
Perdemos atención, memoria y control de nuestro cerebro en ambientes citadinos.
Aunque las ciudades modernas ofrecen muchos beneficios a sus habitantes, ¿sabemos, realmente, cómo se comporta el cerebro en un ambiente que también resulta sumamente hostil?
Una investigación de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, reveló que, en un ambiente citadino, nuestro cerebro suele perder atención,memoria, control y se agota más que en un espacio natural.
Para el estudio, varios científicos hicieron que un grupo de personas caminaran por una calle concurrida de la ciudad, mientras que otro, lo hacía en un parque.
Las pruebas revelaron que las personas que estaban en la ciudad carecían de atención, debido a la cantidad de información que recibían en la calle y porque, al mismo tiempo, tenían que estar alertas para sobrevivir.
Quienes caminaban en el parque tuvieron más capacidad de concentración, mejor memoria y su cerebro estaba más relajado.
Una investigación de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, reveló que, en un ambiente citadino, nuestro cerebro suele perder atención,memoria, control y se agota más que en un espacio natural.
Para el estudio, varios científicos hicieron que un grupo de personas caminaran por una calle concurrida de la ciudad, mientras que otro, lo hacía en un parque.
Las pruebas revelaron que las personas que estaban en la ciudad carecían de atención, debido a la cantidad de información que recibían en la calle y porque, al mismo tiempo, tenían que estar alertas para sobrevivir.
Quienes caminaban en el parque tuvieron más capacidad de concentración, mejor memoria y su cerebro estaba más relajado.
Una memoria a prueba de post-it
Via Revista Quo;
Conoce cómo se fijan los recuerdos en el cerebro humano.
Los procesos de la memoria aún son un laberinto para la neurociencia, sin embargo, ya hay caminos que nos dan certezas. Investigadores de la Universidad de Irvine, California, identificaron que cierta actividad neuronal prepara el “ambiente” cerebral para retener información; sin esta actividad, la información no es retenida.
Las memorias que no podían dormir
Según Michael Rugg, uno de los investigadores:
Según Michael Rugg, uno de los investigadores:
Estos experimentos podrían demostrar que hay mucho más sobre por qué recordamos un evento que el solo hecho de la actividad neuronal evocada por el evento en sí. Que recordemos algo podría depender de cómo el cerebro se prepara antes de registrarlo”.
¿Puedes recordar 100 números diferentes en 100 segundos, memorizar un poema con todo y título, ortografía y puntuación en 15 minutos?
Más aún, el 11 de septiembre de 2001 es una fecha imborrable en la historia, pero también en la vida de las personas. Casi todos recordamos lo que hacíamos ese día.
Sin embargo, el mecanismo responsable de ese recuerdo (y de lo que recuerdan los pacientes tratados por estrés postraumático) era un misterio absoluto, hasta que un grupo de neurólogos y psicólogos en la Escuela de Medicina de la Universidad de Wake Forest encontraron el mecanismo bioquímico capaz de hacer que un evento quede en la mente de una persona:
1. Cuando el cerebro recibe una emoción muy intensa, libera una sustancia llamada norepinefrina o noradrenalina, que es un neurotrasmisor.
2. La norepinefrina estimula el bulbo olfatorio, y éste libera una sustancia llamada proteína quinasa C (PKC, en inglés).
3. El PKC fija los recuerdos en las neuronas encargadas de la memoria a largo plazo, sin importar los esfuerzos por olvidar.
¿Un dato curioso?
Más aún, el 11 de septiembre de 2001 es una fecha imborrable en la historia, pero también en la vida de las personas. Casi todos recordamos lo que hacíamos ese día.
Sin embargo, el mecanismo responsable de ese recuerdo (y de lo que recuerdan los pacientes tratados por estrés postraumático) era un misterio absoluto, hasta que un grupo de neurólogos y psicólogos en la Escuela de Medicina de la Universidad de Wake Forest encontraron el mecanismo bioquímico capaz de hacer que un evento quede en la mente de una persona:
1. Cuando el cerebro recibe una emoción muy intensa, libera una sustancia llamada norepinefrina o noradrenalina, que es un neurotrasmisor.
2. La norepinefrina estimula el bulbo olfatorio, y éste libera una sustancia llamada proteína quinasa C (PKC, en inglés).
3. El PKC fija los recuerdos en las neuronas encargadas de la memoria a largo plazo, sin importar los esfuerzos por olvidar.
¿Un dato curioso?
La acetilcolina fue el primer neurotransmisor descubierto. Fue aislado en 1921 por un biólogo alemán llamado Otto Loewi, quien más tarde ganó el premio Nobel.
Tu memoria depende de lo que sientes
Via Revista Quo;
Las emociones son vitales para que aprendas cosas nuevas.
Las experiencias con una carga emocional son generalmente mejor recordadas que las triviales. Por ejemplo, narramos con precisión un aparatoso accidente de la infancia o una fiesta de graduación, pero se nos dificulta detallar el desayuno de hace un par de días.
Los estudios hechos en roedores indican que esto ocurre por la acción de las hormonas liberadas durante episodios cargados de emoción sobre determinadas regiones del cerebro. Ahí, las neuronas tienen en su superficie moléculas receptoras a estas hormonas, que al activarse, desencadenan procesos celulares que culminan en la consolidación de la memoria.
Las principales estructuras cerebrales donde se habían analizado estos mecanismos son la amígdala (encargada del procesamiento y almacenamiento de las emociones) y el hipocampo (relacionado con la ubicación espacial). Pero, un equipo de investigadores del Instituto de Neurobiología de la Universidad Nacional Autónoma de México, dio a conocer en 2007 que otra estructura, comúnmente relacionada con el control motor del cuerpo, también participaba en la consolidación de la memoria emocional: el núcleo estríado.
En esta consolidación de memorias también participan dos neurotransmisores: las hormonasglucocorticoide y la acetilcolina.
La dinámica cerebral
En junio de este año, el equipo mexicano encabezado por la doctora Gina Quirarte publicó un trabajo en la revista Frontiers in Behavioral Neuroscience, en el que demuestran que cuando ponen a ratas en una tarea de aprendizaje con una carga emocional negativa (en particular, que aprendan a evitar un choque eléctrico en sus patas), se facilita el almacenamiento de la experiencia en el estriado por las interacciones entre las dos hormonas, en este caso, producidas por el estrés.
Quirarte dijo que los resultados evidencian que el estriado también participa en la formación de la memoria de procedimiento, es decir, aquella que nos dice cómo hacer algo, como el recordar cómo amarrar una agujeta y de la memoria a largo plazo, como son los hábitos.
Las dos son necesarias
En todos sus experimentos, primero hicieron que las ratas realizaran una tarea; las colocaron individualmente en una caja con dos compartimentos separados por una puerta que al ser levantada, permitía el paso del animal al otro extremo, donde recibía una corriente eléctrica en sus patas.
En seguida, a un grupo le inyectaron directamente en el núcleo estriado pequeñas dosis de una sustancia que se une al receptor de la acetilcolina y potencia sus efectos. Dos días después de poner nuevamente a la rata en la caja, observaron que su aprendizaje era mejor respecto al de otras que no recibieron el tratamiento.
A un segundo grupo le dieron el mismo tratamiento, pero también inyectaron una sustancia que bloquea la acción de los glucocorticoides. En estos casos observaron que la memoria no mejoraba, pues los animales aún pasaban al lado de la caja donde recibían el choque.
A las ratas del tercer grupo les inyectaron un glucocorticoide adicional al que ya habían producido durante el aprendizaje, junto con una sustancia que bloquea la acción de la acetilcolina. Como en el caso anterior, tampoco se mejoró la consolidación del aprendizaje en memoria.
Gina Quirarte, integrante de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), aclaró que aún falta detallar mucho más cómo ocurren estos mecanismos y si hay otras hormonas involucradas.
Mi laboratorio maneja técnicas conductuales como primera intención; falta hacer estudios bioquímicos para ver si los receptores de ambas hormonas están localizados en la misma neurona y ahí ocurre la interacción, o si esta sucede cuando una neurona que tiene el receptor para un neurotransmisor (la acetilcolina) se conecta a otra con receptor para glucocorticoide”, dijo en un comunicado que difundió la AMC.
Aunque su equipo de trabajo no está enfocado a la investigación clínica, Quirarte afirmó que sus estudios podrían tener un papel significativo en la creación de terapias dirigidas a mejorar o empeorar la capacidad de aprendizaje y memorización mediante fármacos que surtieran efectos parecidos a los de las sustancias que ellos utilizaron, y reforzando con experiencias positivas o negativas.
Tu memoria es como teléfono descompuesto
Dile a tu mamá que ya no te repita las cosas porque se te van a olvidar o modificar.
¿Recuerdas el juego de teléfono descompuesto donde la gente se turna susurrando un mensaje al oído de la siguiente persona? En el momento en que la última persona habla en voz alta, el mensaje ha cambiado radicalmente por que se alteró con cada repetición, resulta que tu memoria funciona de forma similar, de acuerdo a un estudio de la escuela de Medicina de Northwestern.
Cada vez que recuerdas un acontecimiento del pasado, las redes cerebrales cambian en formas que pueden alterar el evento. Así, la próxima vez que lo recuerdes, nunca será como el evento original.
Una memoria no es simplemente una imagen que te viene a la mente al retroceder en el tiempo al evento original. Puede ser una imagen que se distorsionó por las veces anteriores que lo recordaste. El recuerdo de un evento puede modificarse tanto hasta el momento de ser totalmente falso", dijo Donna Bridge, becaria postdoctoral en la Universidad Northwestern y autora principal del artículo publicado en la revista Journal of Neuroscience.
Bridge realizó la investigación mientras era estudiante de doctorado en el laboratorio de Ken Paller, profesor de psicología en el Colegio Weinberg de Artes y Ciencias y es el primer estudio que demuestra algo así.
Para llegar a esta conclusión los investigadores analizaron a 70 voluntarios con quienes se analizó la deformación de las memorias al intentar recordar la ubicación de objetos en una cuadrícula en tres sesiones durante tres días seguidos.
En el primer día durante una sesión de dos horas, los participantes aprendieron la ubicación de una serie de 180 objetos únicos en una pantalla de computadora. Al día siguiente, en la segunda sesión, los participantes hicieron una prueba de memoria en la que se vieron un subconjunto de objetos de forma individual en una ubicación central en la red y se les pidió que ellos los movieran a su ubicación original. Luego, al día siguiente en la tercera sesión, los participantes regresaron para una prueba de recuerdo final.
Los resultados mostraron una mayor precisión en el recuerdo de la última prueba para los objetos que se pusieron a prueba en dos días en comparación con los que no han sido evaluados en el segundo día. Sin embargo, la gente no recuerda exactamente el lugar correcto.
Lo más importante, en la sesión tres es que tendían a colocar el objeto más cercano a la ubicación incorrecta en lugar de la ubicación correcta.
La razón de la distorsión se debe a que los recuerdos humanos siempre se adaptan.
Los recuerdos no son estáticos. Si te acuerdas de algo en el contexto de un nuevo entorno y el tiempo, o si te encuentras en un estado de ánimo diferente, tus recuerdos podría integrar nueva información", dijo Bridge.
¿Y esto para qué?
Los resultados tienen muchas implicaciones, una de las más importantes afectará el sistema judicial que se base en las declaraciones de testigos.
Tal vez un testigo recuerda algo con bastante exactitud la primera vez porque sus recuerdos no estan tan distorsionado, pero después de eso se van diluyendo", alertó Bridge.
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