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viernes, 22 de febrero de 2013

Cómo Recordar Más Fácilmente Utilizando el Tamaño. Ejemplos


Por cortesía de El arte de la memoria;

Cuando memorizas datos, una de las formas más sencillas de recordar algo consiste en modificar, con la imaginación, el tamaño de lo que quieres recordar. Puedes hacerlo exageradamente grande o pequeño.
El impacto que esto provoca en ti hace que te resulte mucho más fácil recordarlo Siempre te resulta más fácil recordar algo inusual que algo a lo que estás acostumbrad@

Ejemplos


En los siguientes casos, tú mism@ decides qué te resultaría más fácil recordar, A o B:
  • A) Una pelota de fútbol o
  • B) una pelota de fútbol del tamaño de un estadio olímpico
  • A) Unos lápices o
  • B) unos lápices tan altos como chopos de 20 metros de altura
  • A) Una hormiga o
  • B) una hormiga tan grande como un crucero transatlántico
  • A) Un bombilla o
  • B) una bombilla tan pequeña como una luciérnaga
  • Fíjate en que imaginarte el objeto tan grande despierta en ti otras sensaciones (peso, miedo, asco, …) ¿te recuerda esto a algo que empieza por “si” y acaba por “nestesia”? Efectivamente, sinestesia

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domingo, 17 de febrero de 2013

Las personas que comen fruta y verdura son más felices


Este curso en la universidad volvemos a tener una asignatura de nutrición y prácticamente en todas nuestras clases la profesora nos recuerda que es aconsejable comer unas 7 porciones de fruta y verdura al día.
Ante esta afirmación tan contundente solemos quedarnos todavía todos impresionados, ya que, aunque ella nos asegura que no es tan difícil, a todos nos parece que es una cantidad casi imposible de consumir.
Pero hoy he leído un estudio que me ha convencido de hacer los malabares necesarios para consumir dichas raciones de fruta y verdura.
Hasta hace poco, los gobiernos occidentales solían recomendar 5 porciones al día de fruta y verdura al día ya que, entre otras cosas, esto había demostrado un efecto protector en cuanto a cáncer y enfermedades cardiovasculares.
Ahora, según un reciente estudio, la felicidad y la salud mental son más altas entre las personas que comen siete porciones de frutas y verduras al día.
Economistas e investigadores en salud pública de la Universidad de Warwick estudiaron los hábitos alimenticios de 80.000 personas en Gran Bretaña.
Los resultados sugieren que el bienestar mental parecía aumentar con el número de porciones diarias de frutas y verduras consumidas.
La investigación fue llevada a cabo en conjunto con la universidad de Dartmouth en los EE.UU. y está previsto que se publique en la revista Social Indicators Research.
En Gran Bretaña hoy en día, una cuarta parte de la población come sólo una parte o nada de porciones de frutas y verduras por día. Sólo una décima parte de la población británica consume en la actualidad el número mágico de siete o más porciones diarias. El estudio no distingue entre diferentes tipos de frutas y verduras, y la define como una porción de aproximadamente 80 gramos.
En España lo tenemos mucho más fácil, ya que las frutas y verduras son una de las bases de nuestra querida dieta mediterránea, así que deberíamos aprovechar esto y cuidar así de nuestra salud.

Meditación para luchar contra la soledad


La soledad en edades avanzadas es un factor de riesgo mayor de enfermedad y muerte, igual que fumar. Pero mientras es muy probable que tu médico te recomiende dejar de fumar, es muy improbable que te pregunte si te sientes solo y te avise de la importancia de dejar de sentirte así y, aunque sí lo hiciera, no existen muchas terapias que hayan mostrado una eficacia significante para combatir este sentimiento de soledad. Hasta ahora.
En un estudio reciente, liderado por J. David Creswell, profesor adjunto de psicología en Carnegie Mellon’s Dietrich College of Humanities and Social Sciences, la meditacion basada en la atención sostenida se convierte en una poderosa herramienta terapeutica muy influenciante tanto en la salud mental como física.El estudio, publicado en la revista Brain, Behavior and Immunity, extiende los beneficios de la meditacion basada en la atención sostenida  a ayudar a reducir el sentimiento de soledad y el riesgo de enfermedad en edades avanzadas.
Los participantes en la investigación fueron 40 voluntarios adultos sanos en edades entre 55 y 85 años que mostraron interés en aprender técnicas de meditación basada en la atención sostenida. Cada uno de los participantes del estudio rellenó un cuestionario evaluando su soledad.También proporcionaron muestras de sangre que revelaron que una mayor sensación de soledad se asociaba a una alta expresión de genes proinflamatorios.
Luego, los participantes se dividieron en dos grupos. El primer grupo participó en un programa de meditación de 8 semanas. El otro grupo actúo como control y no recibió ningún tratamiento.
Los resultados mostraron que participar en el programa de meditación redujo la sensación de soledad en adultos de edad avanzada comparada con los miembros del grupo control, quienes experimentaron pequeños aumentos de su sentimiento de soledad. Suficiente evidencia para sugerir que el efecto fue atribuible a la practica de la meditación y no al compañerismo proporcionado por formar parte de un grupo de estudio de la investigación o de ir a un retiro espiritual.
Los científicos también hicieron un segundo descubrimiento, bastante más atrevido. El programa de meditación también reducía significantemente la expresión de genes proinflamatorios y la proteína C reactiva en la sangre de los participantes. Es decir, era capaz de reducir la inflamación.
El estudio cita ensayos controlados randomizados previos que descubrieron que la sensación de soledad no se alteraba tras la facilitación de soporte social. Otros estudios han mostrado que aún cuando la meditacion se enseña a una persona sola, los participantes experimentan reducciones en los niveles de estress y mejoran su salud física.
Según Cresswell, la habilidad de la meditación para bajar los niveles de inflamación es particularmente importante porque la inflamación juega un papel significante en el desarrollo de enfermedades importantes desde cancer, enfermedad cardiovascular o Alzheimer, hasta artritis, diabetes y sindrome del intestino irritable. Ahora, Creswell tiene intención de repetir y extender este estudio en un experimento más amplio con una muestra de 150 participantes, usando un grupo control activo, para profundizar más en sus resultados.
Fuentes: CNN

Sonrisas para combatir el estrés


Hay quien dice que una sonrisa lo cura todo. Pues bien, no sabemos si todo, pero lo que sí sabemos es que puede ayudarte a combatir situaciones de estrés.
Una investigación realizada por las psicólogas Tara Kraft y Sarah Pressman, de la Universidad de Kansas, han demostrado que sonreír cuando se está padeciendo una situación de estrés ayuda a frenar los efectos nocivos del nerviosismo sobre el organismo, al reducir la frecuencia cardiaca.
Para su investigación, estas psicólogas tuvieron en cuenta la diferencia entre los dos tipos distintos de sonrisas: la sonrisa estándar y la sonrisa genuina o de Duchenne. También se tuvo en cuenta la conciencia de sonrisa, es decir, si sabes o no que estás sonriendo.
¿Qué diferencias hay entre estos dos tipos de sonrisa? En la sonrisa estándar solamente se implican los músculos que se encuentran alrededor de la boca mientras que en la sonrisa genuina se ven implicados los músculos cigomático mayor y menor (que elevan las comisuras de los labios) y el orbicular de los ojos (que eleva las mejillas y produce arrugas alrededor de los ojos).
En el estudio participaron 169 voluntarios que fueron divididos en tres grupos, y cada uno de ellos fue entrenado para mantener una expresión facial diferente. Todos ellos forzaron sus músculos faciales sosteniendo palillos en la boca para que estos formaran bien una expresión facial neutra, una sonrisa estándar o una sonrisa de Duchenne. Los palillos conseguían que los participantes sonrieran incluso cuando no eran conscientes de que lo estaban haciendo.
Una vez acostumbrados a los palillos, se pidió a los participantes que realizasen dos actividades que, aunque no se informó a los participantes, les inducían un cierto nivel de estrés. Siempre sujetando los palillos en la boca.
La primera prueba consistía en trazar una estrella con su mano no dominante mirando el reflejo de su dibujo en un espejo, en lugar de directamente. La segunda actividad consistía en que los participantes sumergieran una mano en agua helada.
Mientras los participantes realizaban las pruebas, las investigadoras midieron su frecuencia cardíaca y los niveles de estrés de los participantes concluyendo que en comparación con los participantes que mantuvieron expresiones faciales neutras, los participantes sonrientes y, en particular, aquellos que mantuvieron una sonrisa de Duchenne, presentaron niveles más bajos de frecuencia cardíaca después de recuperarse de las actividades estresantes realizadas.
Los resultados del presente estudio coinciden con los hallazgos de una investigación anterior, realizada en 2006 por especialistas de la Loma Linda University de California donde se demostró que sonreír alegremente cambia la química de la sangre, protege al organismo contra la enfermedad y la depresión, y detiene las enfermedades cardiacas. Otra investigación realizada en 2010 en la misma universidad demostró que la risa provoca el mismo efecto que el ejercicio físico moderado: abre el apetito, reduce el estrés y mejorar el funcionamiento del sistema inmune.
Así que ya sabéis, si os suben la luz, ¡sonrisa!, si os suben el IVA, ¡sonrisa!, no pagaremos menos ni solucionaremos la crisis, pero al menos nos libraremos de un ataque al corazón.

l poder de la sugestión en 9 ejemplos.


Muchos famosos filósofos en épocas antiguas hablaron de cómo todas las circunstancias de la vida marcan las acciones presentes de los individuos. Un trágico evento, una frase que alguien te dijo en el momento adecuado, cualquier pequeño detalle puede sugestionarnos y acabar siendo clave en nuestras decisiones futuras. Una idea se implanta en nuestra cabeza sin que seamos conscientes y nos lleva a otra idea que puede no sólo llevarnos a tomar una decisión concreta, sino incluso llegar a perfilar o cambiar nuestra personalidad.
Pensadores cómo  Baruch Spinoza, Arthur Schopenhauer, Karl Marx o Friedrich Nietzsche fueron quienes defendieron esta idea, muy crítica con el concepto de libre albedrío defendido por las facciones más católicas de sus sociedades.
Pero en Medciencia no solemos hablar de filosofía, os cuento todo esto para introduciros un poco en un artículo publicado el presente año en el Current Directions in Psychological Science (Michael et al., 2012) donde se nos da 9 ejemplos sobre como la sugestión puede cambiar la vida de las personas en diferentes aspectos. Los ejemplos son los siguientes:
1.Estimulo de la inteligencia.
En 2007, científicos de la universidad de Washington hicieron un experimento en el que demostraban que se puede aumentar la inteligencia de un individuo dándole un placebo y afirmando que éste elevará su capacidad cognitiva. Los pacientes creen fervientemente que el fármaco aumentará su estado de alerta y atención, así que se esfuerzan en estar atentos.
2.Aumentar la credulidad.
En la universidad de Wellington, en 2003, se realizo un experimento en el que se vio que la gente se volvía más susceptible creerse información falsa después de beber varios falsos cócteles de vodka (por supuesto el experimento también funciona si los cócteles son realmente de vodka).
3.Provocar alucinaciones.
Científicos del Reino Unido se dedicaron en 2009 a sugestionar a 38 estudiantes para que viesen a color un patrón realmente en escala de grises. Efectivamente, los individuos altamente sugestionables llegaron a ver el patrón en color.
4.Comidas sabrosas.
Parece ser que basta con darle a una persona una chocolatina sin ninguna marca comercial y decirle que se trata de chocolate suizo para que automáticamente el chocolate le resulte delicioso, aunque en realidad sea “made in Taiwan”.
5.El efecto Hawthorne.
Es uno de los efectos de sugestión más conocidos (junto con el efecto placebo). La idea es que las personas cambian en cierto modo su forma de actuar cuando saben que están siendo observados, por ejemplo, los trabajadores rinden más si saben que su jefe les está viendo.
6.Lo que se espera de nosotros…
Aunque muchos digáis que no os importa lo que los demás piensen de vosotros, lo cierto es que los estudios avalan el hecho de que nuestro rendimiento mejora cuando sabemos que alguien a nuestro alrededor tiene unas altas expectativas puestas en nosotros.
7.Señalar un inocente en una rueda de reconocimiento.
Al parecer se ha demostrado que al haber en la sala de reconocimiento de sospechosos alguien que sabe quién es el sospechoso principal aumentan más del 300% el número de falsas identificaciones. Esto nos lleva a la conclusión de que, en ocasiones, inconscientemente somos capaces de transmitir a otros nuestros conocimientos (esto no vale en los exámenes, por si os lo preguntabais).
8.Mejorar en deportes y rompecabezas.
Se dice que los deportistas suelen ser gente bastante supersticiosa, pero al parecer no sólo ellos lo son. Científicos alemanes realizaron un experimento en 2010 en el cual se demostró que la mayoría de las personas obtenía mayor éxito en diferentes pruebas (no sólo físicas) cuándo se hallaba en la sala algo que “les daba suerte” o habían recibido algún gesto de buena suerte.
9.Implantar falsos recuerdos.
Existen experimentos que demuestran que es posible que algunos de nuestros recuerdos de la infancia no sean del todo reales o incluso nada reales, sino que algunos de estos recuerdos pueden haber sido construidos a partir de experiencias posteriores, cosas que hemos oído, leído o que nos han contado.
Como veis, todas estas cosas y seguro que muchas más pueden conseguirse sólo con un poco de sugestión. Claro que no pretendo asustaros, tampoco es cómo si no fueseis en absoluto dueños de vuestras vidas. Además, he de decir que estos procedimientos no funcionarían con todos vosotros ya que hay personas muy sugestionables, y otras, por el contrario, muy difíciles de sugestionar.
Fuente: Spring